Conversando con colegas y abriendo puertas en salas de
profesores, me suelo encontrar a menudo con comentarios como: “los chicos ya no
piensan, solo copian y pegan”, “las nets en el aula solo las usan para ver Facebook
y escuchar música”, “se creen que todo se resuelve buscando en internet” y, por
más que intente desmitificar cuestiones como estas o aportar alguna solución al
asunto, lo cierto es que estas experiencia son reales, pero no únicas.
Pareciera que la inclusión de las TIC en la escuela para
muchos docentes es una pesada carga y para los alumnos una vía de escape a las
propuestas de sus maestros.
Lo que no llegamos a comprender, en la mayoría de los casos,
es que si bien los alumnos dominan la tecnología superándonos ampliamente, nuestro
desafío como docentes está en encausar estos saberes en herramientas para la
vida.
En un artículo publicado en la Revista La Nación Titulado “Papá, yo
te explico”, profesores de diferentes niveles relacionados con las TIC
explican que estos “nativos digitales” están poniendo en jaque el sistema
educativo actual, buscando que los desafiemos a crear, a sorprendernos.
Según María Gabriela Ensinck (Lic. en
Periodismo y Comunicaciones y autora del artículo antes
mencionado) a las nuevas generaciones, “acostumbrados a la velocidad de los
videojuegos, el zapping , el multitasking (hacer varias cosas a la vez), y a obtener la
información en pantalla con un doble click, la
escuela -que les pide concentración,
disciplina, esfuerzo y les ofrece pizarrones, libros y cuadernos- les resulta
como mínimo aburrida, y peligrosamente desmotivadora.”
Si bien a estos jóvenes pareciera no importarles o al menos
no molestarles demasiado la sobrecarga informativa, manejando al mismo tiempo
celulares, computadoras y manteniendo una conversación sin dificultades; a la
hora de buscar información en la web para alguna actividad escolar suelen
utilizar lo primero que aparece en google o hacer un collage sin sentido de párrafos
de diferentes artículos.
Por lo tanto y mal que les pese, ellos también sufren
las consecuencias de la alocada carrera de la información y somos nosotros, los
docentes, responsables de echarles una mano.
Imagen tomada del blog echaleimaginacion.com
Claves para tecnoalumnos:
Como primera medida me parece importante exponer a los
alumnos a esta sobrecarga informativa de manera que ellos se vean en la
necesidad de buscar y establecer algún filtro o algún criterio propio.
Tareas cómo buscar “El mejor” y “El peor” trabajo
relacionados a un tema X y tener que realizar un artículo de opinión sobre los
mismos, puede ser una forma de invitarlos a buscar en la maraña de la web pero
obligándolos luego a producir poniendo en juego sus valores, su criterio, sus
saberes.
En cuanto a estrategias para filtrar la información, si bien
lo primero que sale a la luz es la conocida “Búsqueda avanzada”, es sabido que
éste es un filtro automático que poca fiabilidad podemos confiarle a la hora de
elegir – seleccionar por nosotros. Además la información obtenida por los
buscadores no siempre es fidedigna, por lo que debemos enseñar también a los
alumnos a ponerla en duda y corroborarla.
A diferencia del uso de los buscadores, la utilización de
las listas de twitter me ha parecido
una muy buena herramienta a la hora de organizar y de filtrar por temas o por
relevancia de los mismos, de acuerdo a quién tengamos apuntado a las mismas.
Una tarea rica de realizar con el grupo de alumnos, es la organización
cooperativa de una LISTA
DE TWITTER específica, relacionada al área o materia en la que estemos
involucrados. Así podremos evaluar en grupo a quiénes se incluirá en la misma
acorde a los intereses o necesidades.
Los MARCADORES SOCIALES me resultan otra herramienta de gran
utilidad para el aula. La posibilidad de armar un grupo de trabajo con los
alumnos en una plataforma como DIIGO,
en el cual se comparta información, se organice, se comente, se discuta y se
vuelva revisar me parece sumamente enriquecedor. A su vez, la posibilidad de
que ellos mismos evalúen y comenten lo compartido por sus compañeros y
profesores es una gran oportunidad para valorar sus opiniones y puntos de
vista.
Finalmente considero que animarlos a ser proveedores de
información, generando artículos, blogs, tutoriales, entre otros y subirlos a
la web para ser consultados, evaluados, comentados o refutados por otros es una
forma de alimentar este universo informativo ya que, como dice Nicolas Meyer en
su artículo, “La
Cantidad de Información Nunca Será Suficiente”.


